Anclajes

Anclajes
Lina Scheynius

jueves, 21 de noviembre de 2013

El claroscuro unifica la aparente dualidad.

He dibujado un horizonte a lo lejos y en el construyo mi hogar. El arte siempre ha sido mi hogar, mi primer amor, mi ilusión más valiosa. Si me alejo del horizonte, mi alma se rebela dejándome aquella angustia en el pecho, clavada en la cien. Tempranamente he descubierto porque me moví siempre de esta manera tan obstinada. Los "no", los "sí", los "tal vez", tienen un motivo existencial; les he otorgado la posibilidad de marcar limites al camino, para no deambular en sitios que me torturen sin sentido. Si he de padecer dolor, angustia, ansiedad, debe ser por algo que realmente lo valga. El arte como los hombres, siempre lo han valido, mientras se impriman en mi mente y en mi carne.

X:- ¿Has perdido el horizonte?
Y:- Sí, lo hago cada tanto, cuando no detengo las fuerzas que llevo dentro.
X:- Está bien, es parte de crecer, tener el don de la pasión nunca ha sido fácil.
Y:- A veces tengo miedo de enloquecer. Aunque siento que una cuota de inconsciencia me vendría bien.
X:- Hay algo que debo dejarte claro, una vez que ves lo que está sobre la mesa es difícil olvidarlo. Los hombres juegan dividiendo en sus discursos la mente, pero no es más que eso, un desvelado misterio que no sirve mantenerlo latiendo en ningún sitio de tu cuerpo. Lo han colocado sobre tu plato para mantenerte anclada en un sin fin de vueltas en la nada.

Dame una palabra, un color, una imagen, un sonido, un cuerpo y aceptare la ilusión sin cuestionar. Frente a un banquete de expresiones, el apetito renace al instante, como aquella planta que agoniza y que con el golpe del sol, agua y amor, irgue en un ascenso sin escalas.
La mente siempre necesita espacio pero esa porción, siempre pertenecerá a los sentidos; son ellos los que han de gobernar por el solo hecho, de que la mente es pendenciera.

X:- Eres tan obstinada, terca, terca, que aunque te traiga escombros de lo que digo, seguirás haciendo lo mismo.
Y:- Escuche cien veces lo mismo y cien veces he dicho, creó en lo que hago por eso continuo. Dos más dos son tres.
X:- Son cuatro, son cuatro...
Y:- Dije que son tres para mi y encontraré la forma de demostrarte lo que digo. Ya tengo un desafío, verás que utilizaré el lenguaje de tu mundo para construir mi discurso y comprenderás al fin de lo que hablo.
X:- Terca, terca, terca...
Y:- Tan solo es mi locura que se impone ante tu cordura.







L.S.R.

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